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Consejos para realizar un buen destete nocturno

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La lactancia materna es uno de los vínculos más fuertes que un bebé tiene con su madre, pero después de un tiempo, amamantar por las noches puede ser un tanto agotador. Por ello, te traemos algunos consejos que te ayudarán a realizar un buen destete nocturno.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dar pecho en exclusivo hasta los seis meses de edad, y hasta los 2 años como alimentación complementaria. Después de esta fecha o, incluso antes, las mujeres inician el destete, es decir, la interrupción de la lactancia materna.

Para la madre esta circunstancia puede llegar a ser agotadora, porque, aunque disfruta dar pecho, no descansa y las noches se convierten en una pesadilla. De ahí que se plantee el destete nocturno, que no es otra cosa que interrumpir las tomas de lactancia materna por la noche.

¿Cuándo se puede realizar el destete nocturno?

Es recomendable hacer un destete nocturno después de los 18 meses, pues las tomas por la noche siguen siendo importantes antes de ese tiempo y deben seguir realizándose.

También debemos tener en cuenta que, el destete no sea en un momento de cambio para el pequeño, como: empezar en la escuela, una mudanza, la llegada de un hermano, una separación etc. Lo más aconsejable es llevarlo a cabo en un período de vacaciones o días libres, porque tanto el niño como la madre y la familia van a pasar noches duras.

Métodos para realizar el destete nocturno 

  •       Distracción: Juega con el elemento de la distracción, es decir, en el momento que el bebé demande pecho entretenlo con algún cuento, jugando, muñeco favorito o simplemente intenta posponerlo diciéndole: “Ahora mamá no puede, dentro de un ratito…”, para intentar así que se le olvide.
  •       Método de pareja: El papá tiene un papel fundamental durante el destete, especialmente si es nocturno. Tratar que el padre, acueste al bebé o acuda cuando se despierte durante la noche. Puede ser una tarea difícil, pero muy efectiva, ya que, el bebé no asociará al padre con el pecho de la mamá.
  •       Intenta razonar con tu bebé: Explícale que por la noche tienes que descansar, pero que por la mañana podrá mamar otra vez. Para esto, es recomendable acompañar la conversación con cuentos, como “la teta cansada”.
  •       Acortar las tomas: Realiza tomas cortas para volver a dormir en seguida y que cada vez tu bebé necesite menos succión.
  •       Descolechar: En algunas ocasiones, la ilusión de dormir con los hermanos, o incluso con abuelos u otros familiares, hace que el niño o niña lleve bien la separación de mamá y el pecho. 
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